TONELADAS
DE DIÓGENES
LA MOSCA
Y LA CUCARACHA
Hay hechos que a fuerza de repetidos, cotidiana,
frecuente, permanentemente, se tornan tan comunes, que parecen diluirse y
desaparecer. Pero, no es así. Por ello es preciso que, de vez en cuando,
alguien llame la atención hacia esos
hechos, poniéndolos de relieve, aunque se diga que está descubriendo el
agua tibia.
Pues bien. Después de esta breve perorata
introductoria, digo a qué me estoy
refiriendo: me refiero nada menos que a LA MOSCA, sinónimo de inutilidad
absoluta, de asco inevitable y de siempre inoportuna perturbación.
“Nada menos” – digo- porque a esos animales vividores de la caca,
es necesario prestarles atención aunque intrínsecamente no lo merezcan. Y es
que LA MOSCA- repitámoslo- no sólo es
asquerosa (por lo que se requiere cuidarse de ella), sino que también es
impertinente, inoportuna, repulsivamente fastidiosa. Cuanto más la espantan,
cuanto más insecticida le soplen, más regresa, y zumba por aquí y por allá, y
parece alejarse definitivamente, pero regresa, en líneas rectas, en zigzag, en
círculos, y casi siempre al mismo sitio. Posee más de doscientos ojos, por lo
que no podemos negar que tiene buena vista, lo
que constituye su único mérito, si es que las moscas pueden tener
méritos. Indiscutible estorbo de la naturaleza, pertenece a la ralea de los
seres que vienen a este mundo sólo a estorbar.. Los sabiondos de la sabiondez
jamás han declarado o escrito que estos bichos voladores cumplan alguna función
ecológica, por lo que están sobrando, no sirven para nada. Es absolutamente
prescindible, pero su minúsculo cerebro no le alcanza ni siquiera para
comprender que nadie la necesita, que nadie la quiere, que su aporte es
absolutamente nulo y que, por el contrario, ensucia, contamina y es nociva para
la salud. Porque ¨¿puede haber acaso algo más saturado de elementos perjudiciales
que la ñoña, que es hábitat y alimento
natural de LA MOSCA? Pues que viva en ella y se deleite, y se quede allí. Pero
que, por favor, no fastidie y tenga un poquito de vergüenza, si es que las
moscas pueden tenerla, si quiera para
no irse a otros países a ensuciar la comida,
dejando muy mal parado al suyo...Si esto es pedir demasiado a las moscas, ¿por qué no entonces a su
vecina más inmediata, la cucaracha?
No hay comentarios:
Publicar un comentario